viernes, 2 de octubre de 2026

Podcast 1mer mes Abelardo

 TRES SON MULTITUD

1103

Juan Esteban Borja Sepulveda 

Samuel Alejandro Díaz Triana 

Paulina Herrera Bulla 

Hoy tocó sentarse a hablar de lo que han sido estos primeros 30 días con Abelardo al mando, porque la verdad no podíamos dejar pasar un mes tan caótico sin desahogarnos un rato. Entre el descontrol total con los ministros de economía, las medidas absurdas de "austeridad" que sacó de la nada y lo absurdamente cara que se volvió la vida en cuestión de cuatro semanas, nos pusimos a repasar los momentos más insólitos de este arranque de gobierno.

La idea de esta entrada es desglosar punto por punto cómo sobrevivimos a esta prueba de fuego inicial y plantear algunas teorías de lo que se nos viene para el segundo mes. Porque si así empezó la cosa, no nos queda de otra que tomárnoslo con humor para no estresarnos antes de tiempo.


viernes, 7 de agosto de 2026

PARQUE JAIME DUQUE


 UN VIAJE PARA RECORDAR

Arrancamos la salida temprano, pero la verdad el viaje en bus fue medio pesado porque casi todos terminamos super mareados con tanta curva. Mi amiga y yo nos hicimos atrás para intentar distraernos con el celular, tomarnos fotos y aguantar el trayecto como pudimos. A pesar de los mareos y la cara de malestar de varios, teníamos ganas de llegar rápido al parque para bajarnos de ese bus, tomar aire y empezar el recorrido.


​Apenas nos bajamos y entramos, lo primero que hicimos fue ir a la zona dedicada a nuestras culturas indígenas. Vimos varios paneles sobre los Zenú y la Abuela del Maíz Rojo, donde explicaban cómo usaban las manos para moldear la arcilla con la técnica del pellizco. Aunque veníamos un poco atontados del bus, me pareció interesante ver cómo trabajaban el barro, así que me tomé una foto al lado de la cartelera para la tarea.



De ahí pasamos a un espacio donde había un mural inmenso al óleo sobre la Independencia de Colombia. La pintura abarcaba casi toda la pared y mostraba batallas con soldados a caballo, lanzas y banderas por todos lados. El profesor nos explicó un poco sobre los momentos que representaba la obra mientras nosotros mirábamos los detalles del combate. Fue una buena parada para repasar temas de sociales de una forma diferente a estar en el salón.


Más adelante llegamos a la sección donde contaban la vida del Capitán Jaime Duque y sus viajes como piloto. Había un mapa gigante con las rutas que abrió hacia Estados Unidos y Europa, junto con noticias viejas de periódicos de la época. Nos dio risa leer que un vuelo a Roma duraba 36 horas en esos tiempos. Nos quedamos comentando lo pesado que debía ser viajar así comparado con lo fácil que es volar hoy.




​En esa misma zona tenían guardado el escritorio donde trabajaba el fundador del parque. Estaba encerrado en vidrio y conservaba una máquina de escribir clásica color azul, un gramófono antiguo y sus diplomas en la pared. Todo se veía muy bien conservado, como si nadie lo hubiera tocado en años. Aproveché que estábamos ahí parados mirando los objetos para tomarme una foto rápida con el reflejo del vidrio antes de que el grupo avanzara




​Cuando llegamos a la parte del bioparque nos tocó sacar el celular para grabar el video en grupo que nos pidieron para la clase. Estuvimos mostrando la zona de los animales y hablando de la conservación de las especies mientras caminábamos por los senderos. Nos enredamos un par de veces al hablar frente a la cámara porque había mucha gente pasando y haciendo ruido, pero al final logramos sacar la grabación completa entre todos

Al final fuimos hasta el avión gigante cerca al Taj Mahal para la foto del grupo. Todos estábamos mamados de caminar y, para rematar, un par de amigos tuvieron un altercado y se pusieron a discutir ahí mismo, lo que dañó un poquito el ambiente al cierre. Igual nos acomodamos como pudimos, nos tomamos la foto para cumplir y nos fuimos directo al bus para regresar al colegio después de un día bastante agitado.


VIDEO EXTRA


domingo, 23 de noviembre de 2025

UN PEDACITO DE MI VIDA CON LAS SEMILLAS DE MI FUTURO

Mi historia empieza mucho antes de que yo existiera. Viene de una casa llena de gente, de abuelos que parecían tan diferentes pero que juntos mantenían todo en pie. Mi abuelo era callado y serio, mi abuela era lo contrario: pendiente, movida, con una paciencia que solo podía venir de haber criado doce hijos. Con ellos viví mis días más tranquilos. Las reuniones familiares eran enormes, ruidosas, pero ese ruido era cariño. Cuando mi abuela murió, sentí que algo se apagó en todos. Ahí entendí lo mucho que una sola persona puede sostener a una familia entera.


Por el lado de mi mamá, la historia era distinta. Mi abuela materna, Lilia, trabajaba la madera y vivía entre problemas que a veces se volvían más grandes por el trago. Mi mamá venía de una relación complicada que la dejó cansada, y por eso se fue con mi abuela a Bogotá, buscando algo diferente. Allí conoció a mi papá casi por casualidad, porque él trabajaba en una cantina donde mi abuela solía ir. No fue una historia romántica, ni una película. Fue algo que se dio despacio, con errores, pero con ganas de empezar de nuevo. Yo crecí con ese contraste: una familia grande que lo resolvía todo hablando fuerte, y otra que aprendía a seguir adelante como podía.



Con el tiempo me fui dando cuenta de que todo eso me marcó más de lo que imaginaba. Por eso desde hace años tengo claro que quiero estar en el Ejército. No es por las películas ni por jugar a la guerra. Es porque me gusta la idea de tener una meta firme, disciplina, algo que me exija ser mejor. En cinco años me imagino entrenando, cumpliendo, levantándome temprano sin quejarme. Y si en diez años estoy en un buen cargo, uno que de verdad me gane, voy a sentir que todo valió la pena. Si ese camino no se da, también me llama la tierra: sembrar, trabajar, ver crecer algo que depende de uno.



Mis metas antes de los treinta no son raras ni exageradas. Quiero estabilidad, tranquilidad, un trabajo que me permita vivir bien y ayudar a mis papás sin obligación, sino porque quiero hacerlo. También sueño con viajar, conocer lugares nuevos y algún día tener mi propia familia, pero una donde la calma sea lo normal. Mi historia no es perfecta, tampoco es trágica. Es simplemente la de alguien que viene de dos mundos distintos, que aprendió de lo bueno y de lo difícil, y que hoy camina hacia adelante con los pies en la tierra.


viernes, 21 de noviembre de 2025

APRENDIENDO SIN APROBAR....AUN


En este momento, cuando pienso en lo que hubiera pasado si…, entiendo que estar aquí, en este proceso de nivelación, me obligó a ver de frente mis decisiones, mi ritmo y mis ausencias. No pasé en limpio porque, más de una vez, pensé que el tiempo alcanzaría siempre; siempre creí que podía avanzar y dejar todo para después, sin mirar atrás. Sin embargo, no perdí. Esta experiencia me ha mostrado que fallar no significa caer en la nada, sino encontrar un límite que me invita a moverme distinto, a pensar el porqué no. Reconozco que hice menos de lo que podía, que no organicé mis esfuerzos como debía y que, a veces, confundí la comodidad con descanso.

 



Entiendo que mi mayor error no fue no aprobar, sino haber actuado como si siempre existiera un “después” para hacer lo que consideraba importante. El estudio no tengo que verlo como una obligación, sino como un ejemplo de la disciplina que necesito mantener para mi futuro. Quizás no perdí, porque incluso estar aquí significa que aún hay camino, que todavía tengo la oportunidad. Que no me haya esforzado en esta materia no significa que no me esforcé en las demás; es un mal hábito que debo cambiar. Todas las materias valen igual y todas dejan una enseñanza para la vida. Sé que, para enfrentar grado once, necesito cambiar mis hábitos, no solo mis intenciones.





Requiero aprender a administrar mejor mi tiempo, dejar de dejar todo para después, preguntar cuando no entiendo y aceptar que el estudio es acumulativo. También necesito tener un rol más activo: participar más, construir mis propios resúmenes y valorar cada evaluación como una oportunidad para medir mi progreso, y no como un enemigo que debo evadir. Si este año termina con un final feliz, el próximo debe comenzar con un compromiso real.








Lo que viene exige una versión más madura de mí: más constante, más organizada y más sincera con lo que quiere lograr. Este texto es el inicio de ese cambio. No puedo reescribir lo que pasó, pero sí puedo escribir lo que viene. Y si algo aprendí de esta experiencia es que un tropiezo no define mi historia, pero sí puede transformar mi camino. Este año cierro aprendiendo; el año que viene abriré avanzando.






jueves, 21 de agosto de 2025

MIS EXPERIENCIAS ECHAS INFOGRAFIAS

 HUELLAS DE MI COMIENZO EN PIKTOCHART

                        MI PRIMERA INFOGRFIA 

Mis momentos especiales

Esta infografía es un recorrido por los recuerdos que más me han marcado. Son experiencias que me hacen feliz y que me ayudan a pensar cómo quiero que sea mi vida en el futuro

                  MI SEGUNDA INFOGRFIA 

CUIDANDO LO QUE ES DE TODOS 

En esta infografía comparto los pasos que seguí para crear un proyecto que ayuda a proteger los computadores de la sala de informática.

 

                   MI TERCERA INFOGRFIA 

CON ELLAS TODO ES MEJOR 

Mis amigas son mi otra familia. En esta infografía cuento cómo somos cuando estamos juntas y los buenos momentos que vivimos.

     

viernes, 4 de abril de 2025

SOBRE MÍ... PAULI 

Nací en Medellín, y desde los 5 vivo en Madrid. Hace 17 años llegué a una familia en la que nadie estaba en casa, pero eso no importaba, porque mi hogar siempre sera aquella casa en ese pequeño pueblo, lejos de todo, la casa de mi abuela. Crecer ahí fue amar las cosas simples que te llenan de amor. Entenderme no ha sido fácil, ya que a veces sigo cambiando cosas de mí, tratando de descubrir quién soy y a dónde quiero llegar.




Mis primeros recuerdos son en Urrao, Antioquia, con mi familia paterna, en un hogar de amor. Vivíamos en La Canoa, en una casa sencilla. Mis padres trabajaban mucho; mi mamá en una pizzería y mi papá en construcción. La violencia nos obligó a mudarnos a Medellín, donde enfrentamos nuevas dificultades como las “fronteras invisibles”. Perdimos muchas cosas y dormíamos en el suelo. Extrañaba a mi familia. Adaptarme fue duro, pero siempre tenía a mi hermano como compañía.




 

Llegamos a Madrid en 2013, después de vivir en una ciudad que se volvió muy peligrosa. El detonante fue un muerto en la puerta. Con mi familia llegamos a cambiar todo. Somos cuatro, una familia pequeña empezando desde cero. Todo fue mejorando poco a poco. Sabemos que, pese a las peleas, siempre estaremos los unos para los otros. Antes había muchas discusiones, pero ahora lo hablamos todo para mejorar juntos.



Mis gusto favorito desde que llegue a madrid es estar con mi familia y comer la comnida de mi mamá, ese plato que siempre esta cuando llego a casa siempre va a ser mi favorito. Desde pequeña me han gustado los deportes pero no me he dedicado a ninguno, patinaje, canto, baile, pero el vóley siempre será mi gran amor pero cuanto lo odio no me gusta porque se no soy buena en el he mejorado pero no mucho

En 2020 todo fue muy controversial: encerrarnos de un momento a otro por la pandemia, los virus,todo fue tan caótico. Estábamos con mi abuelo materno, y cada día era rutinario: levantarnos, hacer aseo, ayudar con la comida y hacer los trabajos virtuales. Solo podíamos hablar con nuestra familia y amigos de forma virtual. Todo se volvió aburrido y muy repetitivo, pero con el tiempo ya nos habíamos acostumbrado los unos a los otros.








Podcast 1mer mes Abelardo

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