APRENDIENDO SIN APROBAR....AUN
En este momento, cuando pienso en lo que hubiera pasado si…, entiendo que estar aquí, en este proceso de nivelación, me obligó a ver de frente mis decisiones, mi ritmo y mis ausencias. No pasé en limpio porque, más de una vez, pensé que el tiempo alcanzaría siempre; siempre creí que podía avanzar y dejar todo para después, sin mirar atrás. Sin embargo, no perdí. Esta experiencia me ha mostrado que fallar no significa caer en la nada, sino encontrar un límite que me invita a moverme distinto, a pensar el porqué no. Reconozco que hice menos de lo que podía, que no organicé mis esfuerzos como debía y que, a veces, confundí la comodidad con descanso.
Entiendo que mi mayor error no fue no aprobar, sino haber actuado como si siempre existiera un “después” para hacer lo que consideraba importante. El estudio no tengo que verlo como una obligación, sino como un ejemplo de la disciplina que necesito mantener para mi futuro. Quizás no perdí, porque incluso estar aquí significa que aún hay camino, que todavía tengo la oportunidad. Que no me haya esforzado en esta materia no significa que no me esforcé en las demás; es un mal hábito que debo cambiar. Todas las materias valen igual y todas dejan una enseñanza para la vida. Sé que, para enfrentar grado once, necesito cambiar mis hábitos, no solo mis intenciones.
Requiero aprender a administrar mejor mi tiempo, dejar de dejar todo para después, preguntar cuando no entiendo y aceptar que el estudio es acumulativo. También necesito tener un rol más activo: participar más, construir mis propios resúmenes y valorar cada evaluación como una oportunidad para medir mi progreso, y no como un enemigo que debo evadir. Si este año termina con un final feliz, el próximo debe comenzar con un compromiso real.
Lo que viene exige una versión más madura de mí: más constante, más organizada y más sincera con lo que quiere lograr. Este texto es el inicio de ese cambio. No puedo reescribir lo que pasó, pero sí puedo escribir lo que viene. Y si algo aprendí de esta experiencia es que un tropiezo no define mi historia, pero sí puede transformar mi camino. Este año cierro aprendiendo; el año que viene abriré avanzando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario